La divertida sensación de tener una cucaracha viva en la boca

Imagen de sprocket

Hace dos días, estaba merendando fruta (como siempre) y cogí un albaricoque (o damasco, o albarillo) y me lo metí en la boca.

Para mi sorpresa y júbilo, descubrí que había una cucaracha viva dentro del albaricoque. De repente, por mi mente pasaron cuales rayos toda una suerte de imágenes desagradables y pegué un grito. Obviamente escupí todo en el plato.

Automáticamente mi estómago se cerró, pero aun así seguí comiendo el resto de fruta (uséase, más albaricoques y un plátano). Fue un acto un poco masoquista, porque después de la experiencia TAN traumática (la cucaracha seguía en mi plato) continué comiendo.

Entonces recordé lo que me contó un compañero de trabajo de mi tutor del Proyecto Fin de Carrera (Carlos, como yo). Carlos me contó que tenía un amigo trabajando en Japón y como no podía volver en Navidad a España, su empresa intentó animarle preparándole una cena especial navideña.

El amigo llegó al restaurante, en un salón privado, su jefe y los jefazos supremos de la empresa presentes. Él les agradece muchísimo tan amabilísimo detalle. Después de unos cuantos aperitivos, llegó el plato fuerte: saltamontes fritos con miel.

Imaginaos la situación: reunión de empresa en TU HONOR, tu jefe y los jefes supremos honrándote con su presencia y delante de ti un plato a rebosar de saltamontes fritos con miel.

Para más INRI, el jefazo supremo te explica que es un plato MUY especial y caro y típico navideño.

¿Vosotros qué haríais en esa situación?

El amigo hizo de tripas corazón y se comió unos cuantos saltamontes (no sé si se los comió todos).

Si me pasara esto a mí supongo que también tendría que comérmelos, pero lo mismo vomitaba allí enmedio.

¿Hasta dónde estáis dispuestos a llegar por la Vulcanus? Yo estoy dispuesto a casi cualquier cosa, porque es lo que más deseo en este momento. Creo que nunca he llegado a querer tanto algo.

¿Y vosotros?

Comentarios


A mí los escorpiones fritos me gustaron; sabían un poco a boquerónes fritos. Supongo que los saltamontes muertos, fritos y con miel por encima deben ser bastante deliciosos.


Los saltamontes fritos no están nada mal. Y lo de la cucaracha… yo sí sé lo que es…


Yo también sé lo que es una cucaracha en la boca. Por suerte muerta, pero no por ello menos asqueroso…

Y lo de los saltamontes… si son de los chiquitines a lo mejor. Los grandes me los tendría que comer a bocados. Eso mola bastante menos xD


Te entiendo completamente… lo sabes. ¿o no?


¿Vosotros qué haríais en esa situación?

Pediría alguna salsa muy picante, muy muy picante. Y si no, los escupiría y asumiría trabajar de cajero en el PRYCA.

(Por Dios, si ya me cuestan los guisantes…)


esto… zzn

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