Maroush Gardens, delicias libanesas

Imagen de Ines

Este restaurante es uno de mis libaneses favoritos de Londres. Los dueños abrieron su primer restaurante en 1981 y desde entonces han tenido tanto éxito que ya llevan 10 restaurantes abiertos, cada uno con un enfoque ligeramente distinto.

Podreis disfrutar de una comida tranquila y relajada, o pasar una velada entretenida con música en vivo y danza del vientre, así como disfrutar de un ligero snack y un zumo de fruta fresca recién exprimida.

Mi última cenita en Maroush fue el día del cumpleaños de mi madre, así que optamos por Maroush Gardens, ya que queríamos pasar una noche relajada y no queríamos que hubiera bailarinas pululando alrededor de la mesa mientras traducíamos del inglés al español y viceversa (por supuesto Sprocket, Yuan y Gibran vinieron también).

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La comida es excelente. Para comenzar tomamos unas tapitas (o mezza, como les llaman ellos): el clásico hummus (deliciosa pasta de garbanzos acomañada de pan libanés recién hecho), musaka libanesa (que no es para nada como la musaka griega, esta tiene sólo verdura y garbanzos pero también es sabrosa; ensalada, y también probamos unas salchichitas picantes de cordero que no estaban mal. Viene bien saber que con cada cena o almuerzo sirven una fuente con una lechuga, tomate, pepino, pimiento y zanahoria de forma gratuita, pero eso sí, sin cortar ni aliñar, en plan rústico. Así que seguramente la próxima vez no pediremos ensalada, ya que la que sirven gratis es enorme y no está nada mal.

Como plato fuerte puedes optar por cualquier de los deliciosos kebabs que suelen servir con ensalada y arroz o elegir uno de sus guisos, como mi madre, que siempre acierta con lo que pide en este restaurante (la última vez se pidió un pescado, Sayadieh, algo raro en un libanés, pero resultó estar delicioso, incluso para mí que no me gusta demasiado el pescado). Esta vez mi madre se pidió un guisito de pollo (Chicken with Vegetables and Rice) que me recordó a pollo al curry pero muy moderado de especias (perfecto para los paladares españoles, que por norma general no están muy acostumbrados al picante). Como postre, no dejeis de probar los dulcecillos libaneses (Baklawa) con un té de hierbabuena. Los pastelillos son dulcísimos y se desacen en la boca….ahhhh!

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Cabe mencionar que en este restaurante sirven alcohol (en Londres hay algunos restaurantes que, al ser musulmanes, no sirven alcohol, pero en este sí), y el vino libanés que nos tomamos estaba bastante bueno, eso sí a 30 libras la botella, ya debe estar bueno! (tranquilos, hay vinos más baratos, es que era una ocasión muy especial, ¡el cumple de mi mami!)Para los no alcohólicos, merece la pena probar los zumos naturales que hacen sobre la marcha…qué ricos!

Finalmente mencionar que el servicio es muy bueno, los camareros son muy atentos, y el precio no está muy mal. Es accesible para todos. Si a lo mejor es un poco carillo para ir todos los días a cenar, el precio de la cena con bebidas y postre es bastante razonable y entra en al media de lo que se gastaría cualquier londinense (o español en Londres) en una ocasión especial. Para los estudiantes, siempre queda la opción de ir a su Cafetería Snack Bar (Ranoush) donde podreis degustar un sabroso kebab y un zumo fresco por menos de 10 libras.

Información Útil

http://www.maroush.com/

Comentarios


Hummm que ricoo Pero cuando dices kebab a que te refieres? a Shawarma? A el kebab como tal (crudo o frito) ? o a “pinchitos” ??

un saludo de un libanes!

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