Blog de Lau-

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¿Qué es lo más Joey que has hecho nunca?


El otro día estuve hablando con una vegetariana, una de esas que defienden los derechos de los animales y la injusticia de que su vida se reduzca a esperar en un matadero su turno para ir a la tienda. No pude contenerme.

Joey

  • Vegetariana: “… lo hago por principios, es algo tan injusto que… bla”
  • Lau-: “Y si una vaca muriese por causas naturales, ¿podrías comértela?”
  • Vegetariana: sarcástico

¿Qué es lo más Joey que has hecho nunca?

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I need somebody help me


Esta tarde me han convencido para venir a casa de Edinne a jugar al monopoli, y yo feliz. He perdido :(. Ahora estoy en una habitación con cuatro informáticos: Coquevas y Penyaskito mantienen una conversación sobre parchear no se qué (¿zapatos?). Pedro está viendo una cosa muy fea en la tele sobre un tío que se quema la piel con cerillas. Edinne pulula entre unos y otros, y yo suplico jugar otra partida de otra cosa, pero no me hacen caso. En los últimos 20 minutos solo he escuchado tres palabras en mi idioma: telepizza, carbonara y 2x1. He deducido que vamos a cenar. No se volver sola a casa. No tengo escapatoria. ¿Por qué me he metido aquí? Tengo miedo… :_(

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Al final todo queda en familia


El otro día en mi clase de Historia de la Fotografía estábamos estudiando a Cristina García Rodero, excelente fotógrafa nacida en Puertollano (Ciudad Real) cuando el profesor de dicha asignatura, un tío majo donde los haya, pregunta “¿alguien es de Puertollano o de los alrededores?”. Instintivamente levanto mi manita y el tipo me mira y pregunta “¿de dónde?” y yo “de La Solana” y el tipo “¿¿¿de La Solana??? yo he vivido en calle Feria número 7 durante 10 años… luego hablamos”. Total, que me llama después de clase y me empieza a contar que se casó con nosequién que era hermana de nosecuál que es hijo de yoquesé y que les llaman nosecómo…

Por la noche llamo a mi abuela: “abuelita, tú sabes quién es un tipo que se casó con nosequién, que era hermana de nosecuál, que es hijo de yoquesé y que les llaman nosecómo?” y mi abuela “claaaaaaaaaaaaaaaaaaro… es hijo de la prima de la hermana de la cuñada de la tía de…” Así que indigando árbol geneológico hacia arriba resultó que el abuelo de mi abuela (¿mi tatarabuelo?) y el abuelo de la mujer del susodicho eran hermanos (“hermanicos” según mi abuela), de modo que el tipo en cuestión, oseasé, mi profesor de foto para quien se haya perdido, es algo así como mi tío segundo político, ¿no? Qué cosas.

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No estoy sola :__)


Ayer me pasó algo entre curioso y anecdótico, que me sumergió en una profunda alegría: Resulta que se celebraba una fiesta en el colegio mayor en el cual residí durante tres años, y donde aún conservo grandes amistades. Total, que dichas amistades me invitaron a la fiesta en cuestión, y allí que me fui. Cuál no es mi sorpresa cuando llego y me doy cuenta de que mis supuestas “amistades” >:( no me tuvieron para nada en cuenta a la hora de dejar que los decoradores hiciesen su labor. Me explico: estaba todo, y cuando digo todo es todo, absolutamente lleno de globos, por todas partes… ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!

Para la gente que no me conozca en persona aclaro que los globos, independiéntemente de lo monísimos que le puedan parecer a los niños y algún que otro sector despiadado de la sociedad, son unos bichos horribles que tienen la estúpida costumbre de explotar, y que me dan mucho miedo… miedo no, terror. Y ya sé que no me van a matar y que, en realidad, no hacen tanto ruido, pero ese no es el problema, el problema es que cuando un globo anda por ahí inchadito y pomposo, con ese aire de superioridad que se dan, puede explotar en cualquier momento, sin previo aviso, sin darte tiempo a que te prepares ni a taparte los oídos. Son malos, crueles y despiadados :___(.

Bueno, pues el caso es que cuando consigo franquear la zona maldita y ponerme a salvo en lugar insonorizado, me encuentro a una chavala en un banco, acurrucadita y con carita de pena. Así que meto un poco la oreja en la conversación de la gente de su alrededor y escucho a no se quien decir “es que le dan miedo los globos”… ¡Oh! No me lo podía creer. Nunca, en mi vida, me he sentido tan comprendida y emocionalmente apoyada. De modo que a partir de ahora, ya no vas a poder decir que se me va la pinza y que lo mío no es normal, porque sí que es normal, le pasa a más gente… ya no estóy sola :).

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Lo llaman el mejor amigo del hombre


Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre. Yo hasta ahora me había negado a ser partícipe de esta convención, pero el otro día presencié algo que me hizo cambiar de parecer:

Volvía a casa después de un duro día de rutina. Como siempre que vuelvo lo suficientemente cansada como para que un libro me de pereza, me dedicaba a observar a la gente que con la que compartía vagón. Es curioso el comportamiento de la gente cuando viaja en metro. Todo el mundo va absorto en su mundo, en sus pensamientos, y todo el mundo se hace el invisible. Actúan como si no estuviesen allí, como si nadie pudiese verles, como si no se diesen cuenta de lo que sucede a su alrededor. Pero había en el vagón una pareja diferente; iban discutiendo sobre cuál era la parada en la que se tenían que bajar. Uno de ellos quería bajarse en todas ellas, parecía perdido, pero estaba empeñado en llevar razón. El otro le retenía, pacientemente tiraba de él indicándole con un silencioso gesto que ese no era el camino. Se le veía seguro de lo que hacía y, sobre todo, se percibía el terrible amor que profesaba a su compañero. Finalmente, cuando llegaron a la última parada, el perro lazarillo se levantó y le indicó a su compañero que habían llegado a su destino. Marcharon juntos uno tras otro, unidos por una cuerda y por una complicidad que nunca antes había visto entre dos humanos.

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Lau- tiene un nuevo amor


Mirad mi nuevo bebé. Ayer fui a recogerlo a la tienda, y ¡es tan mono! ¿Verdad que os dan ganas de hacerle “cuchi cuchi cuchi”?

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He vuelto


Hola a todos.

Ya se que todos pensábais que había sido secuestrada por una panda de alienígenas pankis, pero no. Mi gran excusa es que no he tenido internet hasta hace 10 días, y justo cuando me lo pusieron me fui a rodar un corto, y no he tenido tiempo de postear hasta ahora. La excusa de verdad y que no diré aquí, esque hay que hacerse de rogar un poco :p. Pero a partir de ya, y en la medida de lo posible (y de lo que tenga para contar) postearé con frecuencia, al menos con una frecuencia superior que la que he mantenido hasta ahora :). Lo prometo.

Quería contaros una cosilla:

El otro día pasaba por Cibeles con mi amigo Ant- y nos paramos en un semáforo a contemplar el cartel de la última de Spielberg (es una pasada, si supiese como hacerlo os pondría un enlace para que lo viéseis). Le pregunté si creía que algún día nuestro nombre saldría en las letras blancas y alargadas de la parte inferior de los carteles de cine. Me dijo que sí, que estaba seguro, que habría que trabajar muy duro, pero que algún día. Al día siguiente recibo un mensaje del director del penúltimo corto en el que participé diciéndome que “El acento de ti” (que es como se llama el corto) se estará proyectando durante dos semanas en los cines Verdi de aquí de Madrid. Y nuestros nombres salen en las letras blancas de la parte inferior del cartel :_______).

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Impresionante


El otro día fui a hacer la matrícula de la universidad. Por si hay algún pobre infeliz leyendo esto que comparta mis sufrimientos, informo que estudio en la Complutense de Madrid, facultad de Ciencias de la Información. Para el resto, os comento que la burocracia de mi facultad es horrorosa, aún peor que la que contó Sprocket. La matrícula del año pasado fue muy divertida. La cola que salía de la puerta de secretaría llegaba hasta la cafetería (secretaría está en la 3ª planta y la cafetería en la -1). Hubo un notas que andaba por la segunda que hizo rular una monedita de un euro cola abajo para que el de la punta del final le comprase una coca-cola, que curiosamente ruló cola arriba . Al final acabamos bailando la conga (humor no nos falta). Luego, cuando por fin llegas desesperado a la mesa, empiezas a llenar de tachones el formulario de la matrícula, porque todas las optativas que habías pensado cursar están colapsadas, no hay plaza en el grupo que quieres… o, como en mi caso, no hay plaza en ningún grupo. No es coña, cuando me fui a matricular el año pasado en mis asignaturas de tercero, no había plaza de cuatro de ellas en ningún grupo, ni de mañana ni de tarde… os podéis hacer una idea de las acrobacias que tuve que hacer para que me dejasen estudiar… ¡encima!

Total, el otro día me volvió a llegar la fecha de mi pequeña odisea de principio de curso. Cuando abrí el ojo y miré el reloj se me hizo un nudo en la tripa… eran las 10:00 y yo tenía hora para matricularme a las 9:00… ¡ahg! Me fui para allá echando leches y cuando llego… ¡horror! ¡No había nadie! Millones de pensamientos se agolparon en mi mente sin piedad: ¿se me ha pasado la fecha? ¿me he equivocado de día y ya se ha acabado el plazo? ¿Qué voy ha hacer este año con mi vida? ¡Mami!.. . Total, que asomo mi cabecita por la puerta de secretaría con carita de susto y una tipa me pregunta “¿para matrícula?” y yo “¿si?”, “vale, pasa por aquí”. Descolocadísima me siento en la silla y le entrego el formulario rosa con el puzzle de asignaturas que había conseguido montar la noche anterior (algún día os explicaré la odisea del cambio de plan de estudios) y ella se pone a teclear en el ordenador, tan tranquila. Yo aún con mi cara de susto. Termina y se da la vuelta para preguntarme si quería alguna optativa, y yo “uy, pues sí, muchas, pero es que no las he escrito para evitar gastar boli a lo tonto” y ella, todo maja “ja ja ja”, y yo “0¬_o”. Total, que me pongo a decirle optativas, y ella se pone a teclearlas, y me dice “muy bien, ya está, lo tienes que pagar antes de cinco días en la sucursal bla…” y yo “no no no, espera un momento, no puede ser. A ver, es el cuarto año que hago la matrícula y esto no funciona así. Además, te estoy viendo cara de nueva, así que te lo explico: ahora es cuando tú me tienes que decir que no me puedo matricular en tal y en bla porque no quedan plazas de nada, y entonces…” y la tipa “ja ja ja” y yo “¿?” y ella “que no, en serio, que ya está, que te pires” y yo… “bueno”.

Impresionante, no salgo de mi asombro. Algún fenómeno antinatural debe haber sucedido en la facultad del infierno, porque me resisto a creer que por fin se hayan conseguido organizar ellos solitos. Todavía tiemblo por si mi nombre no figura en las listas o algo parecido… no sería la primera vez.

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¡¡Hola!! (por fín)


Acabo de ver en las tripas de Testblog (gracias a mi relación de enchufadilla con el creador de la web… lalala…) que hace ya tres semanas que entré a formar parte del equipo. Debería caérseme la cara de vergüenza por no haber posteado aún, sobretodo después de la sutil indirecta de Sprocket en la encuesta que ha publicado esta mañana y que teneis presente en la pantalla (en verde a la izquierda). Pero he de decir en mi defensa que ultimamente Telefónica y yo somos enemigos acérrimos, y no me deja tener teléfono en mi piso nuevo :(. Para colmo de males, ese vecino tan majo que me prestaba su wi-fi, decidió protegerlo… :_( . ¿A que os doy pena y ya no me culpais por no haber posteado? ¿:)?

Me han pedido/sugerido por ahí que publique en mi primer post la carta de presentación con la que conseguí entrar en el clan o, mejor dicho, con la que engañé a estos cinco para que me dejasen escribir en la web… jiji… (pero esto último no se lo conteis a ellos, ¿eh? que todavía me echan). Bueno, al tajo, que ahí va la carta.

Laura Rey a testblog Apreciados miembros de testblog: Tras mucho dudar sobre lo osado de mi proposición, me he armado por fin de valor para pediros (porfa) que me dejeis participar en vuestra web escribiendo alguna que otra anécdota que de vez en cuando me saca del aburrimiento pre-examenil. Os preguntareis cuáles son las razones por las que me he decidido a querer entrar en vuestro club. Desde hace algún tiempo estoy empezando a notar algunas peculiaridades en mí, hasta ahora desconocidas: - el otro día me pasé el Zuma, tras tres meses de frustrados intentos, por fín lo conseguí. Es el primer juego que me paso en mi vida… ¿por qué tanta insistencia? - tengo un vecino maravilloso que comparte conmigo su adsl y gracias a él he podido instalarme el burro. Y me he enganchado. Lo miro cada 5 minutos (de reloj) para comprobar como van las descargas. Pero no es solo eso, me quedo completamente boba mirando como van cambiando los numeritos y hago cálculos mentales sobre ellos. Es más, aunque me molesta el ruido del ordenador, duermo con él encendido, no vaya a ser que mi pobre burrito tenga que dejar de trabajar. - estoy completamente enganchada a Lost. Estoy tan enganchada que ayer cuando llegué de juerga a las 7 de la mañana me puse a ver un nuevo capítulo que se acababa de bajar. Pero lo triste del asunto es que me da un miedo horroroso (en serio, esa serie acojona), así que después de verlo fui corriendo al cuarto de baño a hacer pis, no porque no me pudiese aguantar, sino porque me daba miedo salir del cuarto, no vaya a ser que “lostsilla” viniese a comerme. Es más, pese al calor que hace, cerré la ventana a cal y canto, no vaya a ser que se colara por ahí. Sé que dentro de poco saldrá la 2º temporada. Me temo que no voy a ser capaz de esperar 6 meses y acabaré viendola en inglés. - hay otra serie de gran éxito por ahí de la que conseguí las 10 temporadas. Ya me las he visto tres veces. Lo grave del asunto es que estoy empezando a memorizar frases célebres y a soltarlas en cuanto tengo ocasión. A todo le encuentro alguna relación con la serie, y cada día me siento más identificada con uno de los personajes (el otro día mi hermano me preguntó que por qué no me hacía cocinera y yo le dije “vale”. Y me lo estoy planteando en serio). Lo más triste es que he planeado con quien él sabe fabricar nuestro propio trivial sobre la serie. - sé lo que es un procesador de texto, un navegador, una partición del disco duro, una targeta gráfica, los gigas, los megas… hace un par de años cuando mi padre me contaba las características del nuevo ordenador que se iba a comprar yo le miré O__o. Y por cierto, la causa del antes citado “ruido del ordenador” ahora sé que son los ventiladores. Antes pensaba que dentro de la torre era todo una especie de masa de metal dura que hacía “prrrrrrrrrrrrrrrrrr” para funcionar. No estoy de coña. Lo pensaba. - aunque puede que dentro de poco no, aún conservo amigos normales. Esta pobre gente que se preocupa por mí se está empezando a asustar, porque cada vez son más frecuentes las ocasiones en las que yo hablo y no me entienden. Cuando yo les explico lo que quería decir, me miran con cara rara, y eso es lo que más me preocupa de todo. Con todas estas cosas quiero decir que finalmente me he dado cuenta de lo que ya es irrevocable. Mario llevaba tiempo diciéndomelo, alguien me hizo alguna foto el verano pasado en grazalema que lo corroboraba, pero yo jamás lo quise admitir. Ahora sí: chicos, me estoy volviendo friki. Sabía que nunca me había tenido que relacionar con vosotros, sabía que acabaría así y a pesar de eso lo hice. Ahora ya no hay marcha atás, por lo que os pido que no me dejeis sola arrastrando esta pesada carga, si me habeis corrompido, admitidme en vuestro clan. Un beso a todos. :p Lau-