personal

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Una injusta despedida


Hace seis años que no tenía un día como el de hoy, no es que haya tenido lo que se dice un mal día en clase o algo así. De hecho gente que me ha visto a las 12 o así del mediodía no dirían que lo estaba pasando mal porque no era así. Aun no conocía la noticia.

Sobre las 14:30 más o menos recibo la triste noticia por medio del móvil “tu abuela ha empeorado, de hoy no pasa”. Salí como alma que lleva el diablo hacia el hospital (les tengo fobia) para ver si llegaba a tiempo. Conforme llegue vi lagrimas y pena, me temí lo peor. Me equivoqué, pero no en parte. Estaba en las últimas, respiraba de forma forzada y con ventilación mecánica, se me partió el corazón verla en ese estado.

No es que solo sea mi abuela, sino que de mi familia es de las pocas a las que le tenía sincero aprecio. Casi todos los demás no me caen demasiado bien la verdad. Estuve allí un rato hasta que no tuve más remedio que irme para trabajar, que era lo que menos me apetecía. Eso sí, no quise marcharme sin despedirme de ella por si acaso tal y como estaba la situación, con un “me alegro de haberte conocido Teresa” que dije para mis adentros.

Una vez en el trabajo la gente me notaba raro, yo que llego y hablo con todos y pregunto tal y cual hoy no existía, estaba mustio. Decidí hacer de tripas corazón e irme a por un bocadillo porque aun no había almorzado.

Cuando volví no le di ni dos tientos cuando me avisan desde casa que hacía unos 10 min que mi madrina había fallecido, sí mi madrina, además de mi abuela era mi madrina.

Y ya el resto os lo podeís imaginar pero bueno con toda la gente que me cae mal en mi familia y los pocos que son buenos y están poco a poco cayendo los buenos U_u, la vida es bastante injusta a veces. Pero como dicen por ahí las personas no mueren hasta que no son olvidadas y yo a mi abuela no la olvidaré nunca :’)

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¡El nuevo juego del otoño, oiga!


Cada mañana, mientras me encamino al Imperial con mi musiquita puesta, me dedico a contar el número de Porsches con los que me encuentro. Y digo Porsches porque son los más frecuentes de la gama supercochazos, aunque también me encuentro muchos Ferraris, Lamborghinis y demás deportivos. Y es que en mi barrio (Chelsea) y en el del campus (South Kensington) vive mucha gente bien.

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The Fresher's Fair


Al llegar al campus esta mañana me encontré con esto:

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Habemus portatilum ^_^


Quien ha dicho que la casualidad no existe y que de vez en cuando los planetas se alinean y tachaaaan! Mi padre ha accedido a avalarme para la compra de un portatil nuevo :D. Aun ni me lo creo, hasta mañana que salga de clase y vaya a Urende raudo como alma que lleva el diablo. El portatil en cuestión es este: enlace

Me sale barato para lo que me dan en otros sitios por el mismo precio asi que estoy muy contento. Me lo compro ahora sobre todo porque como me llevo todo el día de aquí para allá necesito algún sitio donde hacer prácticas y relajarme un poco (sólo un poco que estoy echando formalidad poco a poco :P), así que ahora mismo ya es más una necesidad que un capricho :)

Esperemos que no se tuerza nada y todo salga bien :$

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Impresionante


El otro día fui a hacer la matrícula de la universidad. Por si hay algún pobre infeliz leyendo esto que comparta mis sufrimientos, informo que estudio en la Complutense de Madrid, facultad de Ciencias de la Información. Para el resto, os comento que la burocracia de mi facultad es horrorosa, aún peor que la que contó Sprocket. La matrícula del año pasado fue muy divertida. La cola que salía de la puerta de secretaría llegaba hasta la cafetería (secretaría está en la 3ª planta y la cafetería en la -1). Hubo un notas que andaba por la segunda que hizo rular una monedita de un euro cola abajo para que el de la punta del final le comprase una coca-cola, que curiosamente ruló cola arriba . Al final acabamos bailando la conga (humor no nos falta). Luego, cuando por fin llegas desesperado a la mesa, empiezas a llenar de tachones el formulario de la matrícula, porque todas las optativas que habías pensado cursar están colapsadas, no hay plaza en el grupo que quieres… o, como en mi caso, no hay plaza en ningún grupo. No es coña, cuando me fui a matricular el año pasado en mis asignaturas de tercero, no había plaza de cuatro de ellas en ningún grupo, ni de mañana ni de tarde… os podéis hacer una idea de las acrobacias que tuve que hacer para que me dejasen estudiar… ¡encima!

Total, el otro día me volvió a llegar la fecha de mi pequeña odisea de principio de curso. Cuando abrí el ojo y miré el reloj se me hizo un nudo en la tripa… eran las 10:00 y yo tenía hora para matricularme a las 9:00… ¡ahg! Me fui para allá echando leches y cuando llego… ¡horror! ¡No había nadie! Millones de pensamientos se agolparon en mi mente sin piedad: ¿se me ha pasado la fecha? ¿me he equivocado de día y ya se ha acabado el plazo? ¿Qué voy ha hacer este año con mi vida? ¡Mami!.. . Total, que asomo mi cabecita por la puerta de secretaría con carita de susto y una tipa me pregunta “¿para matrícula?” y yo “¿si?”, “vale, pasa por aquí”. Descolocadísima me siento en la silla y le entrego el formulario rosa con el puzzle de asignaturas que había conseguido montar la noche anterior (algún día os explicaré la odisea del cambio de plan de estudios) y ella se pone a teclear en el ordenador, tan tranquila. Yo aún con mi cara de susto. Termina y se da la vuelta para preguntarme si quería alguna optativa, y yo “uy, pues sí, muchas, pero es que no las he escrito para evitar gastar boli a lo tonto” y ella, todo maja “ja ja ja”, y yo “0¬_o”. Total, que me pongo a decirle optativas, y ella se pone a teclearlas, y me dice “muy bien, ya está, lo tienes que pagar antes de cinco días en la sucursal bla…” y yo “no no no, espera un momento, no puede ser. A ver, es el cuarto año que hago la matrícula y esto no funciona así. Además, te estoy viendo cara de nueva, así que te lo explico: ahora es cuando tú me tienes que decir que no me puedo matricular en tal y en bla porque no quedan plazas de nada, y entonces…” y la tipa “ja ja ja” y yo “¿?” y ella “que no, en serio, que ya está, que te pires” y yo… “bueno”.

Impresionante, no salgo de mi asombro. Algún fenómeno antinatural debe haber sucedido en la facultad del infierno, porque me resisto a creer que por fin se hayan conseguido organizar ellos solitos. Todavía tiemblo por si mi nombre no figura en las listas o algo parecido… no sería la primera vez.

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Dando vueltas por Londres


El fin de semana lo he dedicado a dar vueltas por Londres y comprar algunas cosillas. ¡Oh, adorado y escaso tiempo libre, yo me pongo a tus pies-es!

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La maldita ventana


Para hacer los posts más interactivos o al menos menos aburridos, he empezado a hacer fotos. Puede que estas fotos no digan nada, pero al menos ayudarán a que los posts no sean infumables.

Desde mi ventana I

Desde mi ventana II

Aquí podéis ver las vistas que tengo desde mi ventana. Hasta el tercer día no conseguí abrir la ventana por culpa de la escasez de rinocerontes, estooo digooo, por culpa de que los ingleses lo hacen todo a su manera y esa manera resulta muy especial y difícil de entender para el resto del mundo. Me explico: la ventana tiene dos partes, en España obviamente las ventanas se corren hacia los lados, pero aquí no, aquí se suben o se bajan (cosa muy práctica ¬¬).

Desde que llegué a mi cuarto, intenté abrir la ventana, pero no lo conseguía. La parte de abajo tiene dos tiradores así que SUPUSE que los tiradores servirían para tirar de ellos, pero NO. Tiré de ellos con todas mis fuerzas. Incluso llegué casi a desmayarme del esfuerzo tan tremendo que hice en un “arrebato de furia española” (en serio, casi me desmayo). Yo veía que acababan de pintar la ventana, por lo que la pintura tapaba las juntas de la ventana y podía perfectamente impedir que la ventana deslizara. Además las cuerdas que tienen las ventanas a los lados para poder hacer polea estaban llenas de pintura aumentando la validez de mi teoría. Para más INRI, el pestillo de la ventana está dispuesto de manera que sólo una dirección es posible. Pues al tercer día me propuse abrir la ventana aunque me fuese la vida en ello. Me puse frente a ella y antes de hacer ningún intento por fuerza bruta me dije: ¿oye, no será que se abre la otra parte? No es lógico, pero el Reino Unido sigue usando libras, onzas, galones, yardas, millas, pies, pulgadas, así que me dije, oye, son capaces de haber puesto tiradores PARA NADA y poner el pestillo PARA NADA. Probé y EXACTO, se abrió sin esfuerzo, casi como si estuviera lubricada. Después de este gran shock cultural-ingenieril-ilógico le hice una foto a la ventana para no olvidar jamás que este país lo hace todo a su manera.

La maldita ventana

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La burocracia es aburrida


Por fin sé qué país inventó la burocracia. Sin duda fue el Reino Unido.

Hoy me he sentido exactamente igual que Astérix y Obélix en la casa de los locos de las 12 pruebas. Bueno, la verdad es que he tenido suertecilla. Llegué al Registro para matricularme y había una cola kilométrica Boomer. Cuando empiezo a aburrirme de esperar me doy cuenta de que casi todos los de la cola llevan auriculares puestos y escuchan todo tipo de música (oh, oh, ¡¡alarma!!).

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Marrón, gris y verde


Éste ha sido uno de los viajes menos accidentados de los que he tenido. Ha transcurrido todo casi como en un sueño, no por lo bonito, sino por el estado de amamonamiento en el que estaba. Pero toda historia tiene un principio…

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Se va, se va, se fue


Nuestro dicharachero Sprocket acaba de salir para el aeropuerto, destino Londres, para empezar su Master del Universo. Esperemos que no vuelva azul y con una calavera por cara.